Otro primero de mayo desperdiciado, donde solo reina la violencia sin sentido y la poca acción verdadera, otro primero de mayo que se ha convertido en solo una día mas de donde se acostumbra echar piedra y luego ir a beber con los amigos y narrar estas aventuras insulsas, como grandes hazañas, otro primero de mayo que destacó por los desordenes, sin sentido, por la falta de conciencia de clases, y por la acostumbrada coerción policial, que nos dice que no debemos ser violentos mientras nos golpean con balas de goma y nos dan bolillo, que esa es nuestra democracia, y en la mayoría los manifestantes, solo buscan echar piedra, pero cuantos realmente sienten el ser proletario realmente, sin miedo a equivocarme diría que pocos.
Otro día que lo único que deja como resultados, son compañeros en comisarías, con antecedentes judiciales por disturbios, con bancos y calles grafiteadas con frases de cajón, deja borracheras, nuevos amigos y una lucha obrera que más parece una especie de caricatura antigua, que una verdadera manifestación de una clase obrera y oprimida.
Otro primero de mayo donde, los sindicatos, no son muy diferentes y corruptos que el mismo estado, vendiendo favores dejándose comprar a forma de representantes del estado dentro delos sindicatos, solo hablando y jactándose de la lucha obrera, sabiendo que en muchas ocasiones la mayoría de estos supuestos sindicatos obreros, llena sus bolsillos de dinero a cambio de mantener a la gran mayoría como imbéciles, vendiéndoles un discurso recalentado y viejo, que ya nos causa indigestión y nos intoxicamos de orgullo, y creemos que se esta logrando algo, y quizás así es, aumentar cunetas bancarias de dirigentes sindicalistas, bancarios y empresarios, y ese obrero de a pie ese que le toca sudarse el sueldo, ese ve como su salario no aumenta y su vida se va por un caño, por el hecho de haber nacido obrero.

Otro primero de mayo que sirve como trampolín político para muchos, para decir que se está con los obreros, que se debe buscar equidad, pero que al final no deja de ser una falsa ilusión; un primero de mayo lleno de violencia sin sentido, un día que se acostumbra ser violento y luego de algunas semanas se olvida el por qué, la gran masa de expropiados marchaba, otro día, otra marcha inútil que solo sirve para quejarse pero no buscar una real solución al problema laboral en el mundo o al menos en nuestro país.

Será que ya es una costumbre el quejarnos, lanzar la piedra y luego esconder la mano, durante lo que queda del año, es normal no hacer nada, el olvidarse de lo que sucedió y luego ir a trabajar olvidando lo que significa la lucha obrera, que es mucho más que violencia y discursos recalentados; creo que hace falta la conciencia colectiva el no vendernos por salarios tan mínimos, el entregar nuestra vida por no obtener más que las migajas que nos dan por nuestro sacrificios, hace falta luchar realmente con verdaderas peticiones, con acciones de unidad ni solidaridad, no dejando que maten al que esta nuestro lado, como no es nuestro problema y luego pedir auxilio cuando no lo brindamos en el momento que se nos pidió, hace falta solidaridad, demostrar que si nos preocupa, recordad que esta sociedad descansa sobre nuestros hombros, y que si uno de nosotros está mal, se derrumba así como lo ha venido haciendo, durante tanto tiempo, solo con la solidaridad verdaderas asambleas de trabajadores, donde todos voten donde el poder, no se concentre en unos pocos, donde se busquen exigencias y el paro sea solidario y no una forma tonta de llamar la atención, donde si se organiza el paro, ellos cederán con propuestas justas donde ganaremos todos, y no seremos derrotados por nosotros mismos, eso tontos esquiroles que se venden; solo cuando, la solidaridad reine entre nuestra clase obrera, cuando practiquemos la democracia y dejemos de seguir la absurda demagogia, el primero de mayo tendrá un gran significado, y todos los días serán primero de mayo, para estar orgullosos de ser obreros y nuestro legado.

Que exigimos, que pedimos cada vez que salimos a marchar, cada vez que nos manifestamos en las calles nos sentimos parte de un cambio, así sea tan solo por unos momentos, gritamos levantamos nuestros puños al cielo, hacemos sentir a los ricos que los expropiados somos muchos más, los que mantienen sus comodidades, somos los que se levantan día a día dejando nuestros problemas a un lado, para que llenar sus bolsillos de dinero.