Una sociedad basada en la competencia desmedida que promueve la vanaglorizacion de los ganadores el rencor y la frustración en los perdedores, el sistemas crea divisiones políticas e ideológicas: rojo, azul, blanco o negro, mientras políticos se jactan hablando sobre unidad, negando la división que se crea al promover la competitividad entre los seguidores de los distintos candidatos, el estado nos estratifica y distribuye la suplencia de nuestras necesidades mediante la aplicación del derecho patrimonial. Debemos respetar a los demás pero aprendemos en las instituciones educativas, que debemos utilizar un discurso diferente para nuestros superiores, subalternos y similares, así escalaremos más alto, en la jerarquía social vendiendo nuestra dignidad y pisoteando la de los demás.

El neoliberalismo nos engaña y nos vende la idea de competir aun sin importar que tengamos que hacer, para ser cada vez más poderosos y luego hipócritamente esos mismos quienes nos manipulan, se aterrorizan ante las masacres y asesinatos de nuestros hermanos. Pero esto no importa el ser humano es un ser que evoluciono para exterminarse a sí mismo como una forma de pasatiempo.