dejamos de ser humanos, olvidamos las emociones los sentimientos reales, los distintos sentimientos y sensaciones que nos humanizan y nos hacen sentir vivos, nuestras relaciones interpersonales, se han convertido en estar detrás de un ordenador, olvidamos lo que es sentir ese crecimiento ese disfrute de una buena conversación, el mirar a los ojos al otro comprender lo que nos dicen, entender, refutar afirmar la opinión de un ser humano frente a nosotros, hemos perdido ese humanismo ese altruismo reciproco que no hace sentir individuos únicos, pero con los mimos derechos y deberes que los demás; vamos por las calles vemos a otro ser como nosotros , que llora sufre o es alegre , y no nos importa seguimos de largo, luego al llegar a nuestras casas nos sentimos solos, pero será que en algún momento nosotros, le brindamos ese apoyo a ese desconocido que vimos sufrir, ese que al igual que nosotros, vive, piensa y siente; Así como lo manifiesta Chaplin, en su película "El gran dictador" nos hemos convertido en hombre maquinas, incluso ahora dentro de nuestras relaciones interpersonales, existen empresas que pueden y cortar(terminar) con nuestra pareja, por nosotros, ¿acaso le huimos a ser humanos? humanos-maquina, que solo trabajan, entregan su vida al trabajo, o quizás la vende a un empresario, venden esas ganas de soñar reír , esas ganas de ser quien queremos ser, ahora somos lo que nos dicen, que seamos, comparamos los caprichos que las televisiones nos dicen que compremos, tenemos un televisor de plasma, soñamos con comprar el DVD y no sé que otro montón de artefactos, nos endeudamos con créditos, que en muchas ocasiones no podemos pagar, compramos cosas en la mayoría del tiempo no podemos disfrutar porque solo estamos entregados a nuestro trabajo y no a lo que debe ser importante, nuestra existencia, ya el concepto de familia se ha diluido de tal manera que lo que se concibe como familia puede ser un individuo en su pequeño apartamento rodeado de todas las cosas que ha comprado y desea comprar, mientras nuestros padres están lejos, o quizás en un ancianato para que no nos "estorben", esos seres que nos dieron su tiempo e para formarnos como lo que somos, esos seres que se sacrificaron por nosotros, ahora nuestro único sacrificio es el de nuestra vida x dinero, somos indiferentes ante el dolor de los otros, contaminamos el planeta solo por un interés monetario, arrojamos basura, expropiamos a los indígenas de sus tierras y aún así nos titulamos como evolucionados, nos convertimos en virus, en parásitos que aprovechan del entorno y no hacen nada por una existencia equilibrada, nos sentimos orgullos de decir que somos católicos, judíos o cristianos, hablamos sobre la obra de Dios pero juzgamos a los otros como bichos raros nos burlamos de su creencias, los discriminamos hablamos sobre que todos somos iguales, pero no perdemos oportunidad para hacer un comentario racista o excluyente, un comentario elitista, sobre "los desposeídos", hablamos sobre la tecnología de avanzada, pero nos dedicamos a adquirir mas y mas productos basura desechables cosa que arrojaremos en la basura dentro de poco quizás hasta nosotros mismos seremos seres desechables, olvidamos que la tecnología es un avance para hacer mas fácil la vida del hombre, nos convertirnos en sus esclavos. hemos perdido lo que nos hace humanos, frente al televisor pretendemos ser lo que allí observamos imitamos, perdemos cualquier identidad, y cualquier rasgo único lo suprimimos con violencia, ya que "solo importa que consumas, y aprendas, nunca que pienses" no dudamos ni tenemos un criterio frente a lo que nos dicen lo políticos, ellos nos ven como una voto útil, para alcanzar sus deseo de poder, y no comprende ni le interesa saber que somos individuos dentro de un colectivo, nos hemos convertido en el rebaño de ovejas idiotas buscando un pastor "mesiánico" que les guie. Nuestra vida pertenece a otros, el estado, la guerra, el trabajo , pero no a nuestra familia, lo que soñamos y deseamos: nuestra vida solo en nuestra soledad reconocemos que estamos dentro de una vacía existencia, y dejamos de ser lo que deseamos, somos lo que nos dicen que debemos ser. La sociedad condena la individualidad, ya no vivimos, solo producimos.